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Omega 3

La suplementación a largo plazo con omega 3 (durante 3 o 4 meses), ha mejorado síntomas asociados a la ansiedad y la depresión en humanos. En perros, se viene utilizando desde hace años por sus beneficios antiinflamatorios y la ayuda en problemas de piel y atopias. Es cada vez más reconocido en el manejo nutricional de los problemas de conducta en caninos por los mecanismos que mencionamos en el apartado de las grasas. Dado lo seguro de su uso al carecer de efectos secundarios, resulta interesante la suplementación de O3 de modo preventivo. Aunque se pueden obtener O3 de aceites vegetales (preferiblemente obtenidos de primera prensión en frío y ecológicos), probablemente su absorción para un carnívoro no será igual, pero será mejor que nada.

Por qué es importante

Los alimentos modernos carecen de las proporciones adecuadas de AGE, o contienen uno en exceso; el desequilibrio más habitual es exceso de O6, que deriva en enfermedades desde artritis a cardíacas, renales o pulmonares, problemas de piel, afecciones inflamatorias, vasoconstricción que deriva en hipertensión o adherencia plaquetaria. Por contra, el déficit de O6 conlleva problemas de piel, reproductivos y de crecimiento.

Cómo elegir el suplemento

Es importante diferenciar cápsulas de aceite de pescado de cápsulas de omega 3 y evitar las de pescado genéricas: que especifique las especies y que sean salvajes y pequeñas (los pescados grandes, como el salmón, acumulan metales pesados -biomagnificación-). La mejor fuente es el krill, que además de omegas tiene astaxantinas, un potente antioxidante que actúa sinérgicamente con los ácidos grasos; será adecuada para los perros con sensibilidad o intolerancia a los pescados azules, como el salmón.

Una vez tengas claro de qué pescado procede, lo óptimo son cápsulas, menos sensibles a la oxidación que provocan la luz y la temperatura; evita las botellas con dosificador, especialmente si son transparentes.

Comprueba en las tablas la concentración de EPA y DHA. Si te fijas en la imagen de la izquierda, ves que indica 35% EPA y 25% DHA: si una perla tiene 1000 mg, tendrá 350 mg de EPA y 250 mg de DHA = 600 mg de “omega 3 real”. Lo más frecuente es encontrar más cantidad de EPA, aunque en ciertas patologías (como oculares o disfunción cognitiva) nos interesará alternarlo con un suplemento con más cantidad de DHA (ten en cuenta que suelen ser más caros). En condiciones normales, las dietas naturales para perros no se suplementan con omega 6, así que no es necesario que busques los típicos combinados de omegas 3-6-9 o similares.

Dosis

EL omega 3 se suplementa siempre junto a las comidas. La dosis recomendada en perros va desde los 30 mg/kg/día para un perro sano, hasta los 50 o 70 mg/kg/día si hay patología, por ejemplo inflamatoria. Estas cantidades, para un perro de 20 kg. serán 600 mg al día si está sano, y hasta los 1.400 si tiene una patología en la que nos queramos beneficiar al máximo del omega 3.

Por si te interesa, la dosis en humanos adultos es de alrededor de 1 g de EPA y DHA diario, 2 g para obtener beneficios antiinflamatorios y, en pacientes con triglicéridos altos, se alcanzan incluso los 4 g diarios.

Es frecuente utilizar el aceite de hígado de bacalao como fuente de omegas: nosotros no lo recomendamos con este fin por la cantidad de vitaminas.

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