Receta de Caldo de Huesos.

Daniel Jiménez 17/07/2022

Son muchos los casos en los que nuestro perro puede necesitar una ayuda extra: si está enfermo o convaleciente, o acaba de salir de una cirugía… A veces es suficiente 

Son muchos los casos en los que nuestro perro puede necesitar una ayuda extra: si está enfermo o convaleciente, o acaba de salir de una cirugía… A veces es suficiente el calor para que el hambre casi desaparezca. Pero para esos momentos, ¡no desesperéis! Os traemos la receta de caldo de huesos: nosotros recomendamos tener siempre en el congelador, nos sacará de más de un apuro.

Propiedades del caldo de huesos

Esta preparación extrae los nutrientes presentes en los huesos, dando lugar a un caldo rico en vitaminas, minerales y colágeno. Esto se consigue mediante un proceso de cocción larga a baja temperatura. Es decir, el caldo de huesos no es una sopa. Cuando cocinamos una sopa o caldo convencionales, buscamos que el agua se impregne del sabor de los ingredientes. En cubitos congelados de caldo de huesosel caso de un caldo de huesos, al ser cocinado de 12 a 48 horas, observaremos que la mayoría de los huesos salen completamente limpios; todo el tuétano y la carne que tenían adherida, es ahora parte de ese líquido.

Otra de sus ventajas es que nos permite adaptar sus ingredientes a nuestras necesidades específicas: si queremos un caldo más nutritivo y poco graso, añadiremos más huesos como cañas de ternera. Si deseamos propiedades más condroprotectoras, buscaremos partes cartilaginosas, como manos de cerdo. Teniendo eso en cuenta, podemos utilizar casi todo lo que se nos ocurra: carcasas y patas de pollo, rodillas de ternera, combinados para caldo del supermercado (¡cuidado de no elegir los que vienen salados!)…

Además de nuestro perro, nosotros también podemos utilizarlo: congela una cubitera de hielo llena de caldo y abandona los cubitos de caldo concentrado, llenos de sal. Aprende a prepararlo y aprovechad todos sus beneficios.

Ingredientes

  • 4 o 5 litros de agua (preferiblemente mineral).
  • 1,5 a 2 kilos de los huesos que hayamos elegido.
  • 1/2 vaso de vinagre de manzana ecológico sin filtrar.
  • 1 apio
  • 2 dientes de ajo
  • Opcionalmente, podemos añadir una pizca de sal y hierbas aromáticas, como tomillo o perejil.

Preparación

  1. haciendo caldo de huesosPodemos utilizar una olla convencional, una de cocción lenta o, la opción menos recomendada, una olla exprés. Lo más fácil será utilizar la olla de cocción lenta, puesto que la mayoría de vitrocerámicas modernas se apagan de forma automática pasadas pocas horas, obligándonos a estar más pendientes.
  2. Coloca los huesos en la olla, añade el vinagre de manzana y cubre con agua hasta llenar casi por completo la olla.
  3. Cocina a fuego medio-alto durante 1 hora.
  4. Pasado ese tiempo, baja al mínimo y déjalo al menos 12 horas más.
  5. Retira del fuego y cuela los huesos y la carne.
  6. Cuando se haya enfriado, mételo en la nevera. La primera vez que lo saques, retira la capa de grasa que se habrá formado en la parte superior.
  7. Puedes guardarlo 3 o 4 días en la nevera o congelarlo.

Últimos consejos

  • Es muy útil tener caldo de huesos en el congelador para los casos de diarrea. Los perros pueden estar 2 o 3 días tomando caldo sin sufrir problemas nutricionales, incluso más tiempo (por ejemplo, después de una cirugía gastrointestinal). Es preferible 3 días de un buen caldo que no respetar los tiempos de ayuno y alargar la diarrea.
  • Una vez frío, tiene una textura mucho más gelatinosa que los caldos y sopas que preparamos habitualmente. Dependerá en gran medida del tipo de huesos que hayamos elegido y de la cantidad de vinagre de manzana; el vinagre contribuye a extraer los minerales de los huesos, por lo que si ves que las primeras veces te queda demasiado líquido, prueba a echar un poco más de vinagre.
  • En verano, puedes dárselo a tu perro directamente congelado. Será una forma sana de refrescarle y darle un ratito de entretenimiento. Puedes utilizar los vasitos de cartón del café para llevar o un tupperware adecuado al tamaño de tu perro; recuerda siempre vigilar mientras se lo comen, especialmente si tu perro es ansioso o tiene tendencia a tragarse lo que no debe.

Sea cuál sea el motivo por el que te decidas a probar el caldo de huesos, ya tienes toda la información que necesitas para preparar esta receta tan versátil. ¡Haz sitio en el congelador y a disfrutar!

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