Perros de conservación para ayudar a especies en peligro de extinción

Hasta el momento estamos muy familiarizados conPerro de conservación rastreando especie en peligro de extinción la participación de perros en labores de rescate o detección de sustancias. El poderoso olfato del perro permite incluso detectar cáncer en muestras de sangre o las variaciones en los niveles de azúcar en pacientes con diabetes. Ahora un nuevo horizonte se abre con la intervención de perros de conservación para ayudar a especies en peligro de extinción.

Organizaciones como Working Dogs for Conservation entrenan perros para seguir el rastro de determinadas especies en peligro e identificar sus excrementos.

Con esta metodología puede averiguarse el número de individuos de la especie que habitan en la zona, el perímetro de la zona de hábitat así como las amenazas a las que se enfrentan.

Un reciente estudio de Journal of Wildlive Management refiere que ya se han rastreado con éxito las siguientes especies: kitfox de San Joaquín, lobo gris, puma, lince, alce, nutria de río, visón estadounidense, hurón de patas negras e incluso ballena franca del Atlántico Norte.

Lagarto leopardo de nariz romaEn un nuevo estudio se entranaron a los perros de conservación para rastrear otro tipo de animal: los repitles. En concreto el objetivo era el lagarto leopardo de nariz roma, un escurridizo animal que está en peligro de extinción. El área de actuación era San Joaquin Valley.

Se entrenaron varios perros (entre ellos una pastora alemana y dos border collie) para encontrar los excrementos del animal. Utilizando la posición de marcaje «tumbado» los perros enseñaban a los científicos donde estaban las muestras (muy difíciles de apreciar al ojo humano y de distinguir de otros excrementos) y a través de ellas determinaban el género del individuo, la genética de la población, dieta, hormonas, parásitos, uso del hábitat y salud. Para estos entrenamientos y el posterior trabajo se utilizó el refuerzo positivo. Otro de los entrenamientos realizados fué el de evitar que los perros se acercaran a los largartos una vez los avistasen.

Durante cuatro años se recogieron 327 muestras de las cuales el 87% pertenecía a la especie.

Los investigadores aseguran que este método tiene un gran potencial y ahora tratan de pulirlo para implementarlo a mayor escala. Mark Statham, autor principal del estudio e investigador asociado de la Mammalian Ecology and Conservation Unit of the UC Davis School of Veterinary Medicine, cree que esta es una forma muy valiosa de estudiar a los reptiles amenazados de peligro de extinción.

Además los investigadores señalan los beneficios de este tipo de trabajo, respetando el medio y no teniendo que capturar individuos con la consecuencias para su bienestar que ello implica.

Fuente: CNN

Perro rastreando

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